Eva Braun amaba al personaje más odiado por la humanidad, Adolfo Hitler. Se sentía relegada a un segundo plano, pues a veces debía esperar a su amante hasta quince días y esto la desesperaba, aunque lo justificaba diciendo: es un hombre "tan envuelto en los asuntos de la nación y el mundo". En varias ocasiones trato de suicidarse, pero su final lo compartió con el nazi.

Una joven (alemana de Munich), atractiva, alta, de ojos claros y linda sonrisa conquistó a Hitler; éste le doblaba la edad. Braun casi no hablaba ni sabía de política; no era culta, tampoco intelectual; estas deficiencias no la afectaban. Más bien, sufría por las largas horas que debía esperar a su amado y por no ser reconocida públicamente, a diferencia del resto de damas. Las fiestas en su residencia la consolaban porque era admirada por los jóvenes nazis, pese a su condición de concubina.

QUÉ ESCRIBÍA EN SU DIARIO?

Eva como toda muchacha, escribía sus romances en un diario; las palabras "Adolfo Hitler" se repetían en cada página. En mayo de 1935 escribe: "El tiempo es delicioso y yo, la amante del hombre más grande de Alemania y del mundo, tengo que quedarme sentada en casa, mirando por la ventana". Las hojas de ese día concluyen diciendo: "¡Dios mío, si al menos él me respondiera! ¡Una sola palabra, en tres meses de ausencia! No hay esperanzas... ¡Si alguien viniera a ayudarme!".

Su mayor deseo, poseer un perro, algo que nunca lo consiguió...a su entender era pedir demasiado.

Así mismo, describía sus fiestas, sobretodo la del 6 de febrero, cuando cumplió 23 años; su felicidad o desdicha; las rosas en su dormitorio y el olor a velorio que emanaban; A Eva le despreocuba relatar la vida diplomática y el escenario de Alemania.

Braun fue una mujer frustrada. En varias ocasiones intentó suicidarse, según explica en su diario, que muestra a una mujer poco madura emocionalmente, pero capaz de sentir una gran pasión por Hitler.

ALGUNOS DE LOS OBSEQUIOS RECIBIDOS.

El nazi, Adolfo Hitler, regaló a Eva autos y casas de lujo. Además, un juego de plata del siglo XVIII valorado en un millón de dólares, un broche tasado en 50 mil, decenas de brillantes y varios millares de dólares en billetes; pues fue encontrado años más tarde por el servicio de inteligencia de Estados Unidos.

HITLER PENSABA QUE ERA RÍDICULO PRESENTAR A UNA MUJER COMO PRIMERA DAMA.

Aquí imágenes del romance de Adolfo y Eva:

El machismo de Hitler siempre lo dominó; solo minutos antes de su muerte suicida contrajo matrimonio con su "querida Eva", quien tenía un amor obsesivo y enfermizo como la mayoría de sus seguidores.

Durante sus doce años de poder político jamás las enardecidas multitudes que lo aclamaron con vítores le conocieron mujer alguna. Ni siquiera Eva, con quien mantuvo una relación durante más de diez años.